presentación

Me respondió Isaías: no vi ningún Dios ni le oí en ninguna percepción orgánica finita; pero mis sentidos descubrieron lo infinito en todas las cosas. Y puesto que quedé por entonces convencido, sigo creyendo que la voz de la indignación sincera es la voz de Dios, de manera que, sin temer por las consecuencias, escribí.

 Lo cual haré imprimiendo con método infernal; mediante corrosivos, que en el infierno son saludables y medicinales. Así desvaneceré las superficies aparentes y desplegaré lo infinito que estaba oculto.


                                                    William Blake 1757-1827